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Solanazeoen haziak nola atera


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Tomate, pimiento, guindilla, berenjena, patata, physalis… la familia de las solanáceas es de las que más juego dan en la huerta, y también de las más agradecidas a la hora de guardar semillas. Eso sí, no todas se tratan igual: depende del tipo de fruto.

En esta entrada resumo los pasos para sacar semillas, según sea un fruto carnoso con gel o pulpa (método húmedo) o uno seco o con poca pulpa (método seco).

Antes de empezar

  • Elige bien la planta madre. Plantas sanas y productivas, con frutos típicos de la variedad. Evita las variedades híbridas (F1): su descendencia sale irregular y distinta a la planta de origen.
  • Deja madurar el fruto del todo en la planta. Es el paso más importante: una semilla de fruto inmaduro germina mal.
  • Cuidado con los cruces. El tomate se autopoliniza casi siempre, así que es el más fácil de guardar. Pimiento y berenjena se cruzan más con ayuda de los insectos: conviene separar variedades unos metros o cubrir las flores con malla si se busca pureza.

Método húmedo: tomate, physalis y berenjena

Para frutos carnosos, donde las semillas están rodeadas de gel o pulpa.

  1. Corta el fruto y saca las semillas con una cucharilla, con su gel o pulpa, en un vaso.
  2. Tomate. Añade un poco de agua, tapa sin cerrar y deja 2-3 días a temperatura ambiente. Se forma una capa de moho blanquecino en la superficie que es normal. La fermentación elimina el gel que inhibe la germinación y ayuda contra algunas enfermedades que viajan en la semilla.
  3. Lava. Pon el contenido del vaso en un colador fino y pásalo bajo el grifo: el agua arrastrará la pulpa y todo lo que no sean semillas. Después, pasa las semillas limpias a un vaso, añade agua, remueve y espera unos minutos. Retira lo que flote (pulpa y semillas vacías): las semillas buenas se quedan en el fondo.
  4. Seca.

Método seco: pimiento, guindilla y tabaco

  • Pimiento y guindilla: abre el fruto maduro y raspa las semillas de la placenta (la parte blanca y esponjosa) con un cuchillo o con los dedos. Si es picante, guantes y no tocarse los ojos.
  • Tabaco: cortar las cápsulas cuando estén marrones y secas, justo antes de abrirse, y agitarlas sobre un papel o plato. Las semillas son como polvo, así que mejor sin corrientes de aire.

Después, secar.

Secado

  • Extiende las semillas sobre papel de aluminio, bien separadas para que no se toquen entre ellas. Evita el papel de cocina y las servilletas: las semillas se pegan y luego cuesta despegarlas.
  • Sécalas 1-2 semanas en un sitio ventilado, a la sombra, sin sol directo ni calor fuerte.
  • Están listas cuando se quiebran al doblarlas y ya no se pegan.

Conservación

  • Sobre de papel dentro de un frasco de cristal bien cerrado, en un sitio fresco, oscuro y seco. Yo, por practicidad, las he guardado en una bolsita de plástico dentro de una caja de zapatos, en un lugar con esas mismas condiciones.
  • Etiqueta con la variedad y el año de cosecha. ¡Luego uno no se acuerda de nada! 😀
  • Si se van a sembrar en 3-4 años, mejor en la nevera.
  • Como referencia, las semillas de tomate conservan bien su viabilidad entre 4 y 6 años, y las de pimiento y berenjena entre 3 y 4, guardadas secas y en lugar fresco.

Aprendizajes

  • Hay dos caminos según el fruto: húmedo (tomate, physalis, berenjena) y seco (pimiento, guindilla, tabaco, petunia, estramonio).
  • El fruto tiene que madurar del todo en la planta. Con la berenjena, esto significa dejarla pasar mucho más de lo que se come.
  • Imprescindible partir de variedades no híbridas y naturales. El tomate es la mejor para empezar por lo fácil que es.
  • La patata se multiplica por tubérculo, pero sus bayas verdes (tóxicas, no se prueban) también dan semillas fértiles: se recogen blandas o arrugadas, se aplastan en agua, se fermentan 1-2 días, se lavan y se secan.